
EFE Una fotografía de hace años contrasta con lo que queda del glaciar del Aneto
R. P.
ZARAGOZA. El glaciar del Aneto, en la parte aragonesa de los Pirineos, se está perdiendo a pasos acelerados. Así lo ha advertido Greenpeace, organización que concluyó ayer una expedición a este valioso enclave medioambiental. La situación de este enclave es representativa de lo que está ocurriendo en el resto de glaciares del Pirineo. Según Greenpeace, en 1894 el del Aneto ocupaba 692 hectáreas, mientras que en estos momentos su superficie es de sólo 90 hectáreas. En cien años se ha reducido su extensión en un 67 por ciento. Pero Greenpeace afirma que lo peor es que en los últimos quince años se ha acelerado de forma alarmante el ritmo de desaparición de este glaciar, que la velocidad a la que se está destruyendo se ha cuadruplicado.
Uno de los jóvenes voluntarios que ha participado en esta expedición, Lluís Vernich, ha afirmado que «en 1990 yo acababa de nacer y el glaciar del Aneto tenía entonces casi doscientas hectáreas, hoy no queda ni la mitad». Vernich advirtió que «es prácticamente seguro que en muy pocos años este glaciar y todos los glaciares pirenaicos, los únicos que quedan en la Península, desaparecerán».
Calentamiento de la Tierra
La progresiva pérdida de los glaciares es consecuencia del aumento de la temperatura de la Tierra. Greenpeace subrayó por eso que es preciso que los gobiernos adopten medidas eficaces y rápidas para reducir las emisiones de CO2. Otra de las portavoces del grupo que participó en la excursión al glaciar del Aneto, Raquel Montón, destacó que «la lucha contra el cambio climático necesita una mayor contribución de las energías renovables; se puede y se debe apostar por objetivos más ambiciosos, puesto que es técnicamente viable y hay muchas empresas dispuestas a invertir en ellos». Greenpeace ha reclamado al presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, que «cumpla sus promesas y formule objetivos coherentes con las posibilidades de nuestros recursos y tecnologías disponibles».



