La iniciativa surgió «hace doce años, y pensando en que la situación iba camino de empeorar», recuerda Leopoldo Cólogan acerca de Eurobanan, que desde 1993 ha registrado un notable crecimiento, tanto, que ya es la segunda comercializadora de fruta de España, según un ranking que en noviembre dio a conocer la revista Alimarket. La idea rectora de Eurobanan se basó en que los productores podrían tener mayor «tranquilidad» ante los vaivenes del mercado si contaban con su propia red de comercialización y plantas de maduración en la Península. Los números parecen darles la razón, ya que la última facturación anual, 285 millones de euros, quintuplica el volumen de venta que tenían en el momento de su lanzamiento. Cólogan es presidente de Eurobanan y director general de Coplaca, la cooperativa que participa en un 50 por ciento dentro del 85 que en Eurobanan corresponde a productores canarios. El grupo amplió, por otra parte, su relación con empresas regionales, de manera tal que tiene participación en Frutas Iru, de Bilbao; Morales e Hijos, de Barcelona; y Fruites D´or, de Palma de Mallorca. Coplaca, a través de Eurobanan, cuenta con plantas de maduración en la Península, en Vigo, Palma de Mallorca, Sevilla, Bilbao, Jerez, Murcia, Alicante, Madrid y Barcelona. Todos los productores necesitan de la maduración como proceso previo a la distribución: «Algunos lo hacen de manera independiente y otros con la red propia, como nosotros», apunta Cólogan, que a la vez advierte de que es necesario que en la Península siga siendo atractivo madurar plátano canario frente al de origen americano. Además, relativiza el impacto de Coplaca en la región: «De nada sirve que se salve el 35 por ciento que está en la cooperativa y el resto no».



