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Con tambores de guerra contra Irán resonando en la lejanía, asesinatos de científicos iraníes y atentados contra diplomáticos israelíes, el país de los ayatolás ha encontrado un amigo en la India. El gigante asiático se ha plegado a sus intereses económicos, energéticos y geoestratégicos para rechazar las últimas sanciones impuestas a Irán por EE.UU. y la UE por el supuesto desarrollo de armas nucleares. Mientras EE.UU. mira con recelo la relación entre ambos países, y la UE pide a la India que ejerza de intermediario para detener el programa nuclear, el país asiático desveló el envío de una nutrida delegación comercial a Teherán a finales de mes. Y que la India es un amigo pero no necesariamente un aliado, como han redescubierto estadounidenses y europeos.
La India se convirtió en enero en el principal comprador de petróleo iraní. El 12% del crudo importado por la India procede de Irán, lo que supone casi 9.000 millones de euros. Irán en cambio solo importa 2.000 millones de euros de mercancías indias. Pero la India no cede a las presiones para dejar de importar crudo de Irán. Además, espera aprovechar el espacio económico que dejan los países occidentales por las sanciones para equilibrar su balanza de pagos con Irán.
«Si Europa y EE.UU. deciden dejar de exportar a Irán, ¿por qué debería la India hacer lo mismo? ¿Por qué no aprovechar esa oportunidad?», señaló el secretario de Comercio indio, Rahul Khullar. La India cree que hay grandes oportunidades en el sector alimentario, farmacéutico y en proyectos de infraestructuras. El país asiático esquivaría las sanciones contra el Banco Central iraní con pagos en rupias a través de un banco indio estatal y el trueque, opción todavía en estudio.
El «desafío» indio amenaza con debilitar las relaciones con EE.UU. Al tiempo que la próxima embajadora estadounidense en la India, Nancy Powell, declara ante el Senado que «una de sus prioridades» es que la India cumpla las sanciones internacionales contra Irán.
Un punto de vista que se rechaza en el subcontinente indio. «Aceptamos las sanciones de la ONU. Otros tipos de sanciones no son vinculantes», afirmó el secretario de Relaciones Exteriores de la India, Ranjan Mathai.
Intereses en Afganistán
Pero los intereses indios no son solo financieros. La geoestrategia también juega su papel. Hace una década Irán y la India apoyaron a la Alianza del Norte contra los talibanes en Afganistán. La India participó en la construcción del puerto de Chabahar, lugar de entrada de los 1.500 millones de la ayuda india a Afganistán. También construye carreras entre Irán y Afganistán. Con la salida de las tropas aliadas de Afganistán en 2014, la India se prepara para un nuevo escenario en el que comparte intereses con Irán en contra de los talibanes y Pakistán.
Aunque las relaciones entre la India e Irán podrían verse afectadas por el atentado del lunes contra un vehículo diplomático israelí en Nueva Delhi, que dejó cuatro heridos. Israel se apresuró a culpar a Irán, pero por el momento las autoridades indias no encuentran indicios que sustenten esa teoría. Y los exportadores indios, que ya perdían dinero dada la imposibilidad de Irán de pagar por las sanciones, podrían considerar el comercio con Irán dada la actual inestabilidad.










