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La Dirección Federal del PSOE respiró anoche aliviada al ver que los dos sectores del socialismo andaluz enfrentados daban por bueno el pacto logrado en la Comisión de Listas para las elecciones del 25 de marzo. Aprobado por unanimidad, el acuerdo permite al presidente de la Junta, José Antonio Griñán, introducir en la lista de Sevilla a una mujer de su entera confianza, la consejera de Hacienda, Carmen Martínez Aguayo. Además, la ejecutiva regional acordaba con el secretario general del PSOE de Cádiz, Francisco González Cabaña, colocar en puestos de salida en la lista de esa provincia a dos «chaconistas»: el consejero de Gobernación y Justicia, Francisco Menacho, y el delegado de la Junta en Cádiz, Manuel Jiménez Barrios.
Este arreglo para Cádiz era el que había propuesto días antes González Cabaña y que Griñán rechazó, por lo que, según fuentes consultadas, el presidente se habría plegado a los deseos de Ferraz para lograr un acuerdo tanto en Cádiz como Sevilla que permitiera restañar las heridas de los últimos días y lograr una paz, aunque precaria, hasta las elecciones. Según fuentes del sector del expresidente Manuel Chaves consultadas por ABC, el pacto, aunque bendecido al final por la Dirección Federal, que quiere pasar página cuanto antes, supone desoír la petición hecha el lunes por ésta a la secretaria de Organización del PSOE-A, Susana Díaz, para que moviera las listas lo menos posible a fin de evitar nuevos conflictos.
Fuentes socialistas aseguraron ayer que esas modificaciones son consecuentes con lo pactado en Ferraz. Díaz dijo ayer que la ejecutiva federal ha estado «permanentemente» informada de los cambios, que hoy debe aprobar el comité director. Tal como reconoció ayer el secretario de Política Institucional del PSOE, Antonio Hernando, el partido tiene en Andalucía «un lío» que es «muy negativo».
Por otra parte, la entrada de la consejera Martínez Aguayo como número cinco ha sacado de la lista de Sevilla a la delegada de la Junta en la provincia, Carmen Tovar, afín al exsecretario provincial del PSOE, José Antonio Viera, que dimitó el domingo. Esta sustitución ha causado malestar entre el sector crítico. Hay quien ve en la inclusión de Aguayo un gesto de generosidad del presidente ante alguien que «dio la cara por él» en el caso de los ERE. Para compensar los cambios, se decidió subir del número 9 de la lista por Sevilla, sin posibilidades de elección, al número 7, a Alfonso Gómez Rodríguez de Celis, hombre de confianza de Alfredo Pérez Rubalcaba.









