Córdoba

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Un oasis llamado trabajo

Tres centros comerciales dejarán en pocos meses 1.026 empleos. Un respiro en una difícil encrucijada para Nieto, que exprime cualquier resquicio frente al endurecimiento de la crisis, sus reformas y la herencia y desmemoria crítica de la izquierda y su correa sindical

Día 12/02/2012 - 10.36h
Un oasis llamado trabajo
miguel ángel

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Malos tiempos para la lírica. 2012 promete ser un año empinado en todo su trayecto. El presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, y el servicio de estudios del BBVA conformaron esta semana un retrato al menos realista de un ejercicio que podría llevar la tasa de paro nacional al 24%. Su traslación al ámbito andaluz, muy por encima siempre de los indicadores generales, podría ser, pues, escalofriante. El panorama no es nuevo en los ayuntamientos. Y tampoco en el de Córdoba, donde el gobierno municipal del PP ya advirtió en el cierre de sus presupuestos para 2012 (sin apenas inversiones) y su paquete de ordenanzas fiscales, además de su plan de austeridad interna —con toda la negociación colectiva abierta en canal—, que confía plenamente en una segunda mitad de mandato (2013-2015) en alza, fruto de la contención presente.

Mientras tanto, al equipo del alcalde de Córdoba, José Antonio Nieto, le toca capear un temporal muy duro en lo laboral, con un severo recorte de gasto público en todos los niveles, un freno, con excepciones, en la inversión privada, y una presión político-sindical de las fuerzas de izquierdas que irá incrementándose sin piedad a medida que pasen las hojas del calendario, olvidando doce años (1999-2011) en los que el boom económico no se supo aprovechar como en otros puntos de la geografía. Córdoba siempre a destiempo, no retuvo cuando había; y ya no queda cuando se intenta cambiar una especie de paroxismo económico.

A Nieto le toca sortear demasiados obstáculos para llevar a cabo un programa electoral en el que situó al empleo como eje transversal, consciente de las dificultades que estaban por llegar, pero algo más ajeno al encuadre exacto de la situación. La ciudad arranca 2012 con 43.053 desempleados, casi un diez por ciento más que cuando el dirigente popular tomó las riendas del Ayuntamiento. No es el peor dato ni por asomo de Andalucía, pero sí resulta algo desalentador.

Estalla el «caso Imdeec», donde las irregularidades contables y laborales rizan el rizo de un organismo creado para el desarrollo de la ciudad. Donde el descontrol parece que fue la guía de trabajo en la que nunca faltaron los recursos económicos, pero sí parece que los resultados efectivos. Mientras IU y PSOE, y las centrales sindicales de referencia, UGT y CC.OO., hacen oídos sordos a un caso sintomático de lo que ha sido la gestión municipal en los últimos tiempos, éstos concentran el foco en exigir resultados a un alcalde que lleva ocho meses de gestión. Esos «resultados» se llaman un plan de empleo (el tercero) que nutra de fondos a los agentes sociales y exprima el concepto keynesiano de sostener desde lo público más que emprender desde lo privado.

A ninguna de estas voces críticas posicionadas a la izquierda del arco político se les ha escuchado estos días demandar el nivel de ejecución o efectividad del Plan Atipe que la Junta de Andalucía puso en marcha hace años para zonas de alto desempleo como Córdoba y el Guadiato, con una inversión de 30 millones de euros.

El actual equipo de gobierno no va a disponer ya de los más de 100 millones de euros que en cuatro planes «anticrisis» llegaron del Gobierno y la Junta a Córdoba, y que a la postre han valido de poco. Así mismo, ha empezado su mandato con la estela de dolorosos golpes empresariales en enseñas como Locsa, Urende, Noriega, los efectos aún latentes del ERE en Cajasur por su intervención, ABB-Eulen o el paso por el filo de la navaja de Laboratorios Pérez Giménez, sin olvidar el delicado momento que vive la joyería. Para colmo, a las malas noticias se suma ahora Machi, o las críticas ambientales sobre los trabajos de Cimpor (antigua Asland) que han llevado a los propios trabajadores a sacar la cara por la cementera en manos de un grupo gallego.

La herencia, además, legada por IU y PSOE acumula miles de metros cuadrados urbanizados de suelo industrial por doquier, cuando no, faraónicos parques industriales aún en fase de planeamiento y gestión urbanística. Y, por supuesto, megalómanos proyectos como el Centro de Congresos o el rebautizado Espacio de Creación Contemporánea, una magnífica obra de arquitectura de más de 20 millones de euros sin uso ni norte.

En estos primeros compases de su gestión, a Nieto le ha dado tiempo a poner orden contable en Capitulares, abrir una dura negociación con los trabajadores municipales para apretarse el cinturón de un cuerpo con mucho sobrepeso y vislumbrar una interesante política de grandes eventos con la doble finalidad de resituar en el mapa a Córdoba generando ingresos: semifinal de la Copa Davis. Eso, y empezar a estrujar cualquier resquicio por el que aflore riqueza, negocio o empleo. Poco más, pues el pulso productivo se ralentiza de forma preocupante. Y así se contempla desde las cristaleras de las altas esferas financieras locales. En los últimos meses, la radiografía de la contratación en la ciudad pivota sobre cuatro ejes: hostelería y comercio (un 25% de los contratos firmados), servicios administrativos y auxiliares (otro 25%), construcción (entre un 10 y un 15%) y la agricultura (un 10% con repuntes de hasta un 30% del total en campañas). A ello se suman variantes estacionales en verano para sectores como la sanidad o la educación. El mes de septiembre, el de la Davis, se alcanzó el pico más alto de contrataciones: 10.855. Ni siquiera funcionó la campaña navideña, que fraguó apenas 4.000 contratos, según los datos del Servicio Estatal de Empleo.

Pese a todo este panorama, hay indicios que invitan al optimismo. En apenas unos meses, tres grandes marcas de distribución abrirán las puertas de otros tantos centros generando 1.026 puestos de trabajo de una tacada. Se trata de un centro comercial con Hipercor y El Corte Inglés ensamblados a pie de Ronda de Poniente (800 empleos); Leroy Merlin, que lo hará a finales de este mes en el parque Carretera de Palma (126), y 100 más del gigante textil irlandés, competencia de Inditex, Primark, que se ha instalado en el centro comercial El Arcángel con una gran tienda que abrirá en marzo. A estas importantes inversiones privadas se suman otras de calado sanitario y educativo que le van a la zaga. La Orden de San Juan de Dios acomete ya una seria ampliación y mejora de su hospital de El Brillante con una inversión de 30 millones de euros. La Obra Pía de la Santísima Trinidad levantará un nuevo centro educativo en el Parque Cruz Conde con 5 millones de gasto. La institución académica jesuita de ETEA mejora ya sus instalaciones del mismo barrio con 3,7 millones de los 32 que suponen el gran proyecto de la Universidad Loyola de Andalucía, con campus en Sevilla y la capital cordobesa. A todas estas actuaciones de entidades vinculadas a la Iglesia, curiosamente, se suma el prestigioso colegio Almanzor, con un nuevo centro en el que gastará 3 millones.

Precisamente en el plano asistencia y sanitario puede estar el núcleo del plan de empleo anunciado por Javier Arenas hace una semana y avanzado muy someramente por el propio Nieto en las últimas fechas. Una «experiencia piloto» que haría de arrastre con el Ministerio de Empleo y la Junta de Andalucía además del propio Consistorio y del que ahora mismo no hay más detalles. Puede ser la nueva herramienta que sustituya a los dos pactos locales con agentes sociales que desde hace ochos años vienen funcionando en la ciudad, y que han tenido una desigual contribución. Nieto habló el martes en una reunión —más bien una foto necesaria— con UGT, CC.OO. y CECO de un nuevo mecanismo y formato para un mismo (o mejor) fin. Una palanca que reactive la formación y el empleo en un sector en el que Córdoba puede alardear y bastante.

Aunque, evidentemente, dependerá de la clave electoral del 25-M, en la que una victoria de Javier Arenas por mayoría absoluta puede abrir de par en par las ventanas a Córdoba para agilizar, desbloquear o captar proyectos anclados o nuevas infraestructuras, eso sí, con menos alegría que en épocas pasadas. Sería la primera vez que habría tres en raya: mismas siglas en las tres administraciones territoriales. Maquetas o planos que están en la mente de todos, como el propio aeropuerto, sin terminal y una pista ampliada sin vuelos por la cruenta crisis del sector de la navegación.

Para el empleo no hay magnitudes, y ésa parece ser la labor de hormiguita que por ahora está acometiendo el edil Luis Martín en la Gerencia de Urbanismo. Sin el músculo financiero ni inmobiliario, la interesante estrategia adoptada por su equipo pasa por sumar pequeños cambios urbanísticos que facilitan pequeñas oportunidades a un sector casi desmoronado. Así, y a la espera de que se aclare la maraña de cambios normativos que la Junta ha impulsado para el suelo no urbanizable, y pensando en las oportunidades de negocio de nuevas regularizaciones parcelarias o incluso, como así se ha aprobado recientemente, dotación de servicios básicos, casi una decena de acuerdos han jalonado esta senda. Se trata de modificaciones puntuales en la edificabilidad de manzanas o solares (Ciudad Jardín o el Casco), incremento del porcentaje de VPO en planes parciales de Poniente o retoques en los industriales de Levante, cambios en las fichas de solares de la zona monumental (para algún hotel o establecimiento) o la posibilidad de construir loft en todo el casco urbano excepto la parte histórica... Estas actuaciones más el desarrollo del Plan Urban Sur, con 20 millones de presupuesto, señalarían un semillero suficiente para pymes y constructoras. De momento, no está habiendo mucha suerte con la entrada de inversores. Ikea estuvo muy cerca en verano aunque pareció formar parte de una estrategia negociadora por el desencuentro con el Ayuntamiento de Sevilla. Otros que tocan a la puerta no parecen disponer de escudo que dé garantías.

Al pequeño tejido de autónomos y pymes les queda el respiro de los 15 millones para deudas que la primera línea ICO del Ejecutivo de Zapatero aprobó para los ayuntamientos, los 5,5 millones de más que la subida del IBI de Rajoy dejará en las arcas municipales, y otra línea ICO que ya ha anunciado el ministro de Economía Luis de Guindos de inmediato. Un dinero que ayudará y mucho a aguantar el tipo y el empleo tan añorado en estos tiempos revueltos.

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