La situación pomposa que vive el Córdoba en el apartado deportivo ha reactivado un asunto que estaba dormido: las primas. La entidad blanquiverde no se ha olvidado de un tema que estaba a expensas de lo que fuera capaz de desarrollar el equipo de Jémez. Y éste ha hablado sobre el campo.
Es decir, que cruzado el ecuador de la Liga, el Córdoba sigue peleando por dar el salto a Primera, algo que suele ser incentivado por los clubes. De hecho, la consumación del ascenso supondría un espaldarazo definitivo para dotar de viabilidad a un proyecto que actualmente se encuentra condicionado por el concurso de acreedores.
Precisamente, esta circunstancia ha sido muy tenida en cuenta por parte de los rectores del club a la hora de estudiar el caso y sus posibilidades de contentar a sus jugadores. Y es que el consejo de administración depende de la firma final de los administradores concursales para dar validez a cualquier decisión. Por lo pronto, el caso está sobre la mesa y el Córdoba sólo está a la espera de plasmarlo en una firma protocolaria con los componentes de su plantilla.
Aunque no han trascendido las cantidades de manera oficial, el Córdoba se plantea premiar a su plantilla con una cantidad cercana a los 1,8 millones de euros en el caso de lograr el ascenso a Primera División. Además de los jugadores que componen el primer equipo, incluido los jugadores procedentes del filial, también habría que incluir a algunos componentes del staff técnico y médico. Sólo Paco Jémez, que tiene estipulado en su contrato una bonificación de ascenso, se quedaría fuera del reparto.
Apuntando el sistema de competición, las opciones para llegar a la máxima categoría del fútbol nacional, que el Córdoba no pisa desde hace cuatro décadas, son dos. De un lado, acabar entre los dos primeros de la competición, si bien esa opción a día de hoy se ve más complicada por que hay un desfase de ocho puntos respecto al Valladolid, que es el que actualmente la ostenta. De otro, la promoción compuesta por dos cruces.
Por lo tanto, el Córdoba también ha recogido la posibilidad de de subir a través del «play off». Curiosamente, esa vía reportaría una nueva inyección económica a la entidad. Los partidos serían fuera de abono, por lo que las arcas experimentarían un flujo importante de ingresos «inesperado» en el mes de junio, al margen de la expectación que llevaría a más público a las gradas del estadio que tiene 21.000 localidades disponibles. Por eso, en las previsiones que se contemplan dentro del club se resalta la idea de premiar a los jugadores por la disputa de una eliminatoria. En el caso de lograr el ascenso tras pasar dos rondas, el montante económico sería exactamente igual que el pactado por el ascenso directo.
No hay nada cerrado
Desde el vestuario del Córdoba se ha dejado de lado el tema tras una toma de contacto inicial, si bien todas las fuentes consultadas por este periódico confirmaron que «no hay nada cerrado todavía». Por lo tanto, todo sigue a la expectativa. De hecho, ya tienen una experiencia similar en función a lo acontecido con las primas pactadas en relación al pase de ronda ante el Betis en la Copa del Rey. Y es que el club aún no ha salido del concurso, algo a lo que se procederá a finales de abril.
De todos modos, este movimiento deja a las claras que la temporada está siendo óptima en el apartado deportivo. Tiempo atrás, se hablaba de primas por salvar una categoría que se complicó hasta el extremo o bonificaciones en función al número de puntos que se obtenía por bloques de partidos. La crisis ha obligado a un nuevo formato, pero el Córdoba ha sabido adaptarse. Y muy bien.




