Estos organismos abogan por buscar fondos privados y su profesionalización
Andalucía cuenta actualmente con 737 fundaciones sin ánimo de lucro. Y en Córdoba son 102 las que están activas, aunque hay muchas más registradas. Pero estas cifras pueden variar sustancialmente, ya que este año, la crisis ha abocado a un 20 por ciento a la quiebra y están a punto de desaparecer. Así lo anunciaba ayer el presidente de la Asociación de Fundaciones Andaluzas, Juan Luis Muñoz-Escassi, durante la celebración en la capital de un encuentro de los responsables de estas fundaciones, donde se abordó el futuro de estas entidades. Muñoz-Escassi puso el acento en la falta de profesionalización. «Este sector necesita profesionales muy cualificados como en el ámbito empresarial para que con los fondos que tiene se consiga la máxima eficacia en las actividades que se realizan», reiteró.
En esta misma línea, el presidente de la Asociación Andaluza de Fundaciones lamentó que el sector que sufre más en estos momentos es el social. «Y es un dato importante porque estamos cubriendo vacíos fundamentales», avisó. La situación de las fundaciones andaluzas la describió Muñoz-Escassi como «complicada, difícil», debido a «la gran dependencia de todo lo público, tanto de la Administración como de las obras sociales de las cajas de ahorros». «En estos momentos la situación pública es bastante complicada», recordó
Dar forma empresarial
Para Muñoz-Escassi «se ha descuidado desde el punto de vista del sector la búsqueda de fondos privados, que es el futuro». En este sentido, añadió que, incluso, todas las organizaciones «que tenemos relación con el sector fundacional estamos trabajando conjuntamente por buscar beneficios fiscales mayores de los que actualmente existen para este tipo de entidades que hacen una labor muy importante tanto a nivel nacional como internacional».
El representante de las fundaciones andaluzas llamó a la reflexión y apuntó que «cubrimos un vacío que ni la Administración ni la empresa privada abarcan y trabajamos todos los sectores de la economía. Además, en más de un 50 por ciento somos entidades sociales que atendemos cuestiones elementales. Realmente, hacemos una labor muy importante».
Por su parte, el director de la Fundación Cajasur, Ángel María Cañadilla, agradeció la organización del encuentro a la directora de la Fundación Gala, Carmen Burgos.
A partir de él, siguió, se desarrollará «una dinámica por un lado de profundización en compartir recursos y mejorar la eficiencia con las mejores prácticas y, por otro lado, aumentar y desarrollar los canales de sostenibilidad».
La Fundación Cajasur tiene como objetivo prioritario apoyar al tercer sector, las entidades sin ánimo de lucro y culturales, en estos momentos «tan complicados» y colaborar en la construcción del cuarto sector, con fundaciones que sean gestionadas de forma empresarial pero «orientadas a la acción social». Es una de las pocas soluciones que hay, dijo Cañadilla, «para que este sector empiece a coger cuerpo y no acabe siendo dependiente de las subvenciones en una época en la que esos recursos son mucho más difíciles de captar».
En cuanto a la ley de mecenazgo, ambos representantes negaron que esta norma les favoreciera, por lo que habría que hacer una profundización, ya que a nivel internacional o incluso europeo las condiciones son claramente mejores». Estas fundaciones trabajan en esa dinámica en los distintos foros a la espera de ver las líneas del nuevo Gobierno central.



