Situación crítica. El sector de la madera, en otro tiempo uno de los más prósperos en la actividad industrial de la provincia, acaba de alertar de la «situación dramática» por la que atraviesa que puede llevar incluso a las puertas de la desaparición.
La Unión de Empresarios de la Madera de Córdoba (Unemac) acaba de celebrar unas jornadas técnicas en Villa del Río y Lucena en las que los profesionales destacaron que viven «uno de los peores momentos», con firmas relevantes que se ven obligadas a entrar en concurso de acreedores y con el cese de actividad en otras. La consecuencia, recordaron, es la pérdida de puestos de trabajo.
El sector de la madera se siente «abandonado por todos» y aquí entran numerosos problemas. Para empezar, «la financiación sigue sin estar abierta», lo que dificulta que los empresarios puedan seguir con su actividad y sacar el trabajo adelante. «No tienen el respaldo de las entidades bancarias donde durante muchos años han trabajado siendo rigurosos y que hoy les vuelven la espalda y cierran las operaciones», concluyeron los empresarios de la madera.
Las firmas también sufren la falta de liquidez y la gran bajada del consumo, lo que se suma a la presión fiscal y administrativa, que ha conseguido, según ellas, que el considerado como uno de los sectores clave de Andalucía, y desde luego de la provincia de Córdoba, abunde ahora en expedientes de regulación de empleo.
La junta directiva de Unemac mostró además «su gran preocupación» por el estado actual, ya que «si en breve no se vislumbran cambios este sector sufrirá la peor caída de su historia», con una situación que tendería «casi a la desaparición».
Flexibles y solidarios
Ante esta difícil situación, los empresarios de la madera piden a las administraciones públicas, a las entidades financieras y a los partidos políticos «que velen, ayuden, apoyen y sean flexibles y solidarios con el tejido productivo de Córdoba y provincia, y sobre todo con el de la madera y el mueble».
Este apoyo se puede concretar en un «plan renove», que facilite que la gente cambie sus muebles antiguos por otros nuevos con ayudas públicas. También sugieren una campaña «contudente» de activación de consumo del mueble andaluz y cordobés. Este tipo de iniciativas servirián para «devolver la confianza depositada durante tantos años en este sector empresarial», y que se ha perdido casi por completo.



