Nuestra Señora la Purísima Concepción de Linares recibió ayer la gracia de la coronación pontificia y el reconocimiento con esta distinción de la Iglesia Católica y el pueblo de Córdoba por los casi ocho siglos de historia cristiana que con Ella se retomó después de la Reconquista de la ciudad por el rey Fernando III en 1236. La Santa Iglesia Catedral acogió la Eucaristía en el transcurso de la que el obispo de la diócesis, monseñor Demetrio Fernández, en nombre y con la autoridad del Papa Benedicto XVI, impuso a la imagen del Niño Jesús, primero; y de la Virgen María, después, las coronas de oro, plata y piedras preciosas, que ha labrado el cordobés Marcelino Barrena.
Los padrinos de la coronación fueron el Cabildo Catedral, que concelebró, y la propia hermandad de Linares, que fue vestida de gala a la misa. Así se pudieron ver a hombres con chaqué y numerosas mujeres ataviadas con la tradicional mantilla española.
La imposición de la corona fue el momento culmen, vivido con emoción por los centenares de cordobeses que asistieron a la ceremonia. Aplaudieron al tiempo que comenzaban a repicar las campanas. Sonó entonces la Salve que escribió a la Virgen de Linares el compositor Ramón Medina, con arreglos para la ocasión de Luis Bedmar, que interpretó la Schola Cantorum Santa Cecilia, de Puente Genil.
Antes, la secretaria de la Hermandad de Linares leyó el documento de la Congregación del Culto Divino y Disciplina de los sacramentos que autoriza que la bendita imagen pueda ser coronada en nombre y con autoridad del Sumo Pontífice. En nombre de éste, al término de la Eucaristía, monseñor Demetrio Fernández impartió la bendición.
Para su coronación pontificia, la Virgen de Linares, fue situada a la derecha del altar exornada con flores blancas, conformando un sencillo conjunto inusual en este tipo de actos. Durante su homilía, el obispo de Córdoba, Demetrio Fernández, pidió a la Virgen de Linares «paz y puestos dignos de trabajo para los creyentes y para los no creyentes». Recordó que, con la imagen, la ciudad regresó a la religión cristiana, tras la etapa de la dominación musulmana.
Entre los invitados, representantes municipales con la ausencia del alcalde y la presencia del subdelegado de Defensa, la ministra de Medio Ambiente, el subdelegado del Gobierno y representantes de la




