
La ciudad se quedó ayer huérfana de uno de sus nombres más ilustres. El cronista oficial de la ciudad desde 1989, Miguel Salcedo Hierro, falleció a media tarde en el hospital de la Cruz Roja a los 87 años de edad. El profesor llevaba ingresado unos diez días a cuenta de complicaciones en su sistema circulatorio que, en principio, no revestían una gravedad severa, pero su estado empeoró de un modo repentino hasta provocarle el fallecimiento. La familia recibió las primeras condolencias por el óbito en la Cruz Roja, pero el cuerpo fue trasladado al anochecer al Tanatorio de las Quemadas, donde permanecerá hasta el funeral que se celebra hoy a las 17.30 en La Trinidad.
Nacido en Córdoba en 1923, Salcedo Hierro desarrolló durante toda su vida una destacada actividad cultural en la ciudad. Además de ser un prolijo escritor de obras teatrales, conferencias, artículos y pregones, el fallecido fue el impulsor de los estudios de Arte Dramático en la capital en 1947, primero como sección del Conservatorio y desde 1980 en la Escuela Superior de Arte Dramático de Córdoba, que dirigió hasta su jubilación en 1988 y que lleva su nombre.
Entre 1971 y 1979 fue concejal de Cultura del Ayuntamiento de Córdoba, con Antonio Alarcón como alcalde. En aquella época el Consistorio obtuvo formalmente las obras de Romero de Torres que se custodian en el museo.
El callejero rinde homenaje junto al Pretorio a quien sumó a sus méritos la defensa del Gran Teatro junto al senador socialista también fallecido Joaquín Martínez Bjorkman.
Lo recuerda el director de la Real Academia, Joaquín Criado: «Uno desde la política y otro desde el mundo de la cultura lograron salvar de la piqueta a nuestro Gran Teatro y gracias a ellos lo conservamos». Criado, que dirige la institución de la que Salcedo Hierro era el académico decano, añadió ayer que «ha muerto un referente de la cultura cordobesa, que quedará en la memoria a través de multitud de escritos». Por su parte, el historiador Juan José Primo Jurado declaró que era «el último erudito cordobés, un maestro de la oratoria y un personaje clave en la divulgación de Córdoba en tiempos de menores medios que los actuales».
Pregonero de gran talla
Salcedo Hierro es además autor de libros como «La Mezquita, Catedral de Córdoba». Su actividad como pregonero también fue muy importante, resaltada por su facilidad para el verso octosílabo y su dominio de la declamación. Anunció la Semana Santa de Córdoba en tres ocasiones (1948, 1973 y 2000), cuatro la Romería de Santo Domingo y tres la de Linares.
También pregonó en 1987 la coronación canónica de Nuestra Señora de las Angustias, a cuya hermandad perteneció durante casi toda su vida y a cuya imagen dedicaba encendidos versos cada año desde un balcón de la plaza de San Agustín. Miguel Salcedo Hierro era el padre de la crítica gastronómica Marisol Salcedo.


