
Martes, 21-07-09
Fumata blanca. El presidente de Cajasur, Santiago Gómez, y el de Unicaja, Braulio Medel, alcanzaron ayer en Sevilla, con la Junta como testigo, un principio de acuerdo (confirmado por ambas cajas) por el que la entidad cordobesa se integra en el conglomerado proyectado por Unicaja y Caja Jaén, y anunciado hace unas semanas, creando una nueva entidad que se sitúa la sexta en el ránking nacional por volumen de negocio.
El acuerdo, tras una enconada negociación, se salda con garantías para la mayor parte de propuestas planteadas por el Cabildo Catedralicio de Córdoba para preservar la singularidad eclesiástica de Cajasur. El pacto, tras varios horas de reunión, deja a la Iglesia una co-sede operativa de la nueva entidad con margen de maniobra en Andalucía Occidental y otra de la nueva Obra Social resultante; una fundación de uso eclesiástico con una asignación económica fija anual; una vicepresidencia ejecutiva, presencia en los órganos de gobierno (un tercio en asamblea y consejo) y el compromiso de «estabilidad» en el apartado laboral, uno de los frentes más espinosos.
Unicajasur, como se llamará la nueva entidad de ahorros en la que se inserta Caja Jaén, nacerá bajo el paraguas del Fondo de Reestructuración y Organización Bancaraia (FROB), pero, especialmente, del Fondo de Garantía de Depósitos, debido a los indicadores altos de morosidad y riesgo con los que viene luchando la entidad cordobesa mediante un severo plan de negocio, y que han propiciado que se precipiten los acontecimientos junto con una fuerte presión política de la Junta y el PSOE, bajo la atenta mirada del Banco de España, como ha informado ABC.
De hecho, y según ha podido saber ABC, tanto Braulio Medel como Santiago Gómez -quien anoche mismo comunicó al arzobispo coadjutor de Sevilla y administrador apostólico de Córdoba, Juan José Asenjo, los términos del pacto- comunicaron ayer vía telefónica al Banco de España la decisión. Medel ratifica así su papel de piloto de la gran caja andaluza que nace y que, por el momento, mantiene en el aire la continuidad de marcas comerciales.
Líneas del acuerdo
Ambas partes calificaron ayer de «satisfactorio» el principio de acuerdo que deja una radiografía de poder de la nueva organización en base a dos tercios para la entidad malagueña y un tercio para Cajasur. Ésta logra la vicepresidencia ejecutiva, con competencias directas en la OBS y el negocio en cinco provincias, y, también, dos direcciones generales adjuntas.
A partir de ahí, Córdoba albergará una co-sede de Unicajasur. Sede operativa con competencias en el negocio de la demarcación de Andalucía Occidental, salvo Cádiz, y con Córdoba. A su vez, como también adelantó este diario, la capital cordobesa tendrá una co-sede de la Obra Social y Cultural, cuyos fondos serán los proporcionales a los recursos ajenos en la provincia para las inversiones habituales.
Un elemento importante es que Unicaja permite que la Iglesia cuente con una fundación propia -donde probablemente incluya su propia Obra Social, centro e inmuebles- que tendrá una asignación fija anual (revisable) que podría rondar el 10% de los recursos generados cada año por la nueva entidad.
En el apartado del empleo, las exigencias del Cabildo pasaban por que no hubiera salidas traumáticas, basándose en un plan de prejubilaciones racionales. No hay detalles en el acuerdo sobre esta cuestión pero sí, según las fuentes consultadas por ABC, «un compromiso de estabilidad».
Unicaja elevó en su día al Banco de España un plan de viabilidad de la posible fusión con Cajasur donde incluía un recorte de puestos de trabajo. Cajasur tiene 3.112 trabajadores. La nueva entidad roza los 9.000. El solapamiento de oficinas es evidente en Córdoba, Jaén y Málaga. La Iglesia no quería que los recortes se volcaran solamente en Córdoba.
Por otra parte, la asamblea general nueva engordará para mantener la proporción dos tercios Unicaja y uno, Cajasur, que se replicará en el consejo de administración, al menos en el tiempo de transición que se abre. Ahora bien, en el consejo (con 30 vocalías), las entidades fundadoras tendrán el 18% de los puestos del siguiente modo: un 10% la fundadora de la Caja de Ronda y un 8% Cajasur, a repartir entre Iglesia y Diputación, a la que se le reconoce el papel cofundador de la entidad cordobesa.
Finalmente, Cajasur incluye en el balance de la nueva entidad varios inmuebles que quería escindir del global. Irán a parar a su fundación. Se trata, por ejemplo, de la sede central de Ronda de los Tejares, Santo Ángel, el convento del Corpus, la subsede de Jaén y la Oficina Agraria. Éste ha sido uno de los escollos de última hora que rompió el acuerdo que parecía que iba a cerrarse el pasado jueves.
Desde entonces hasta ayer, Banco de España y Junta fijaron el día de hoy como tope para que se alcanzara un principio de acuerdo. Ahora, el consejo de administración de Cajasur (y Unicaja) recibirá información al respecto y deberá acordar el inicio del proceso de fusión.



