
Martes, 30-09-08
J. P.
CÓRDOBA. La imagen de San Rafael Arcángel que en 1795 tallara Alonso Gómez de Sandoval -según ha datado la restauración practicada desde enero- preside desde ayer su templete de la iglesia del Juramento, en la plaza que lleva el nombre el del Custodio de Córdoba.
A recibir a la venerada imagen acudieron a lo largo de todo el día cientos de cordobeses que durante los últimos nueve meses han echado en falta su majestuosa figura en el altar, ayer especialmente engalanado con flores, y en el que a las ocho de la tarde celebraba solemne función de Acción de Gracias por la vuelta de San Rafael a su casa el obispo de la diócesis, Juan José Asenjo.
A la Eucaristía acudieron decenas de personas entre las que se encontraban el hermano mayor de la hermandad de San Rafael, José Carlos Fernández; los concejales José Joaquín Cuadra, Ana Moreno y Rafael Jaén; el teniente coronel de la Guardia Civil en Córdoba, José Ignacio Criado; el presidente de la Audiencia Provincial, Eduardo Baena; el rector de la Universidad de Córdoba, José Manuel Roldán Nogueras; el presidente de la Agrupación de Cofradías, Juan Villalba; el presidente de la Real Academia, Joaquín Criado; y doña Mercedes Moreno, presidenta de la Fundación Sánchez-Ramade -cuyo mecenazgo ha posibilitado la restauración de la talla- acompañada por sus hijos Eugenio y Álvaro Sánchez-Ramade.
Todos contemplaron el trabajo realizado por el equipo de restauración dirigido por Enrique Ortega y Rosa Cabello, también ayer tarde en el templo, y que el obispo calificó de «ejemplar». Hizo esta apreciación Asenjo durante su homilía, en la que invocó a los tres Arcángeles -San Gabriel, San Miguel y San Rafael- cuya festividad se celebraba ayer, como ejemplo en el mundo actual.
Un mundo en el que lamentó que se haya «renunciado a la soberanía de Dios» y en la que se le silencia cada vez en «proporciones más alarmantes», aunque es más importante que «la familia, el dinero, los proyectos...». Asenjo animó a ayudar más que nunca al necesitado ante los «meses y años duros» que se aproximan para las personas que ya «sufren el paro y sus penurias» y reconoció en Dios la naturaleza que ha guiado la mano «experta de los restauradores», a los que expresó la gratitud de la diócesis, que hizo extensible a la hermandad y a la familia Sánchez-Ramade.
Durante la misa, en la que actuó el grupo de cámara «Rusia» junto a una soprano y un tenor, fue constante el trasiego de personas que acudían a ver al Custodio, al que aseguraban que habían echado de menos.

